
Puede decirse que ayer comencé oficialmente el rodaje de “El Placer de la Sangre” con el incombustible
David El Moreno y
Sonia Lemon. Aunque días atrás ya había hecho las primeras tomas, se trató más bien de un ensayo técnico para hacer un estudio y comprobación de iluminación, profundidad de campo y atrezzo en general.Ni que decir tiene que desde el primer momento, el rodaje estuvo marcado por la eficacia de todos sus miembros, tanto personal técnico como actores, cumpliéndose al pie de la letra cada uno de los planos previstos y atmósfera que tenía pensada.
Sonia Lemon, una increíble y real promesa del cine para adultos de nuestro país, debutó en el “Placer de la Sangre” como actriz de largometraje con un personaje muy dramático: Eva. Sonia estuvo acertadísima en su interpretación de una enferma terminal de cáncer. Y sin lugar a dudas, para ser su primera película con guión (anteriormente había trabajado en escenas sueltas para internet sin apenas interpretación), resolvió la papeleta con brillantez, algo inusual dentro de este sector, donde cada vez más se carece de intérpretes que, aparte de aportar sensualidad y sexualidad, sean capaces de poseer capacidad dramática.
Así mismo, la escena erótica de Sonia practicando sexo con David El Moreno bajo el agua de la ducha, ha sido una de las mejores que he rodado como realizador. La iluminación de ensueño viene a remarcar mi estilo publicitario y siempre atractivo para el espectador cansado de la luz plana que tan poco estimula la imaginación.
En cuanto a David El Moreno, como ya viene acostumbrándonos, su interpretación y comportamiento fue excepcional, sabiendo en todo momento encajar las situaciones que se iban presentando, aportando ideas frescas que vinieron a enrriquecer el conjunto de las escenas.
Mis dos ayudantes de dirección:
Dorian Doyle y Kan, fueron rápidos y diligentes en la obligación de sus funciones, agilizando todo lo posible el rodaje y, demostrándome una vez más, que son un pilar indispensable en mis producciones.